160,00 €
Toma de muestra sencilla desde la comodidad del hogar
Envío y recogida incluídos
Resultados en 2–3 semanas
Reporte y recomendaciones personalizadas
Es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes a nivel mundial. Algunos genotipos de alto riesgo están directamente relacionados con el desarrollo de cáncer cervicouterino y otras neoplasias anogenitales. Se estima que el 80 % de la población de mujeres y hombres que tienen una vida sexual activa en México, contraerán VPH en algún punto de su vida. Las pruebas de laboratorio como el Papanicolaou y las pruebas PCR son clave para la detección temprana y oportuna para la prevención del cáncer cervicouterino.
En Maxwerk Health contamos con una prueba de detección de VPH de alto riesgo por PCR, un estudio de diagnóstico que permite identificar 14 subtipos asociados a mayor riesgo clínico, a partir de una muestra cervical.
El análisis se realiza mediante técnicas de biología molecular, bajo estándares de calidad y cumplimiento sanitario aplicables, lo que permite la detección de material genético viral.
Este estudio aporta información que apoya la evaluación médica y debe ser interpretado por un profesional de la salud en conjunto con otros hallazgos clínicos y de tamizaje.
Se recomienda contar con la indicación de un profesional de la salud, quien podrá definir el tipo de muestra más adecuado con base en el contexto clínico. Puede solicitar ayuda de un profesional llamando a los números de teléfonos indicados.
La muestra puede obtenerse mediante dos modalidades:
a) Autótoma —según el tipo de estudio—:
El paciente recolecta la muestra siguiendo las instrucciones incluidas en el kit. Solo aplica para toma de muestra de orina.
b) Toma por personal médico —recomendada en la mayoría de los casos—:
Un profesional de la salud realiza la toma conforme a criterios clínicos. Los tipos de muestra pueden incluir:
Recepción de muestra en laboratorio y procesamiento
La muestra es recibida en el laboratorio y verificada conforme a criterios de calidad y aceptación. Posteriormente, se procesa mediante técnicas de biología molecular PCR multiplex.
Emisión de resultados
Los resultados se emiten en un reporte estructurado y son puestos a disposición del paciente y/o del profesional de la salud en los tiempos establecidos por el laboratorio. Su interpretación debe realizarse en conjunto con la evaluación clínica.
Los resultados se entregan en un plazo máximo de 7 días hábiles desde la recepción de la muestra en el laboratorio, dependiendo del panel y logística.
…, tu microbioma es único —tan único como tus huellas dactilares— y revela información que ningún otro test puede darte: cómo produces serotonina, cómo metabolizas ciertos alimentos, qué conexión tiene tu intestino con tu estado de ánimo o tu nivel de energía. La prueba intestinal de Zenith te devuelve un mapa detallado de tu ecosistema interior, con datos reales sobre tus comunidades bacterianas. No es bienestar genérico: es el conocimiento más profundo y específico que puedes tener sobre ti mismo.
Puedes recibir tus resultados a través de:
El reporte incluye identificación de genotipos detectados para apoyo en el manejo clínico. Los resultados quedan almacenados de forma segura en el portal de Maxwerk Health.
Se recomienda evitar relaciones sexuales, duchas vaginales o uso de medicamentos intravaginales 24–48 horas antes de la toma de muestra.
…, bacterias como Akkermansia muciniphila o Faecalibacterium prausnitzii están directamente asociadas a menor inflamación crónica, mayor integridad de la barrera intestinal y mejor metabolismo energético —factores clave en cuántos años vives, y sobre todo en cómo los vives. Con la prueba de microbioma intestinal de Zenith descubres el estado real de esas bacterias protectoras en tu interior, y recibes un plan personalizado para cultivarlas. Porque vivir más empieza por conocer lo que ya tienes dentro.
Indica la presencia de genotipos asociados a mayor probabilidad de desarrollar lesiones precancerosas o cáncer, por lo que requiere seguimiento médico.
…, tu microbioma es único —tan único como tus huellas dactilares— y revela información que ningún otro test puede darte: cómo produces serotonina, cómo metabolizas ciertos alimentos, qué conexión tiene tu intestino con tu estado de ánimo o tu nivel de energía. La prueba intestinal de Zenith te devuelve un mapa detallado de tu ecosistema interior, con datos reales sobre tus comunidades bacterianas. No es bienestar genérico: es el conocimiento más profundo y específico que puedes tener sobre ti mismo.
No necesariamente. Es complementaria y, en muchos casos, ambas pruebas se utilizan juntas para un mejor diagnóstico.
… muchos de estos síntomas no tienen una causa clara en pruebas convencionales, pero sí tienen una respuesta en tu microbioma. Un desequilibrio en la flora intestinal —lo que se conoce como disbiosis— puede estar detrás de molestias que llevas años normalizando. Con Zenith analizamos la composición exacta de tu microbiota, identificamos posibles desequilibrios y te damos un protocolo concreto para restaurar el equilibrio. Deja de adivinar qué te sienta mal. Los datos están en ti.
Depende de la edad, antecedentes y resultados previos. Debe ser indicado por un profesional de la salud.
…, bacterias como Akkermansia muciniphila o Faecalibacterium prausnitzii están directamente asociadas a menor inflamación crónica, mayor integridad de la barrera intestinal y mejor metabolismo energético —factores clave en cuántos años vives, y sobre todo en cómo los vives. Con la prueba de microbioma intestinal de Zenith descubres el estado real de esas bacterias protectoras en tu interior, y recibes un plan personalizado para cultivarlas. Porque vivir más empieza por conocer lo que ya tienes dentro.
El Atopobium vaginae es una bacteria que juega un papel crucial en los desequilibrios de la flora íntima femenina. A menudo actúa de la mano con la Gardnerella para causar Vaginosis Bacteriana (VB). Sin embargo, el Atopobium tiene una característica muy particular y frustrante: es altamente resistente a los tratamientos convencionales. Suele ser el principal culpable de las infecciones vaginales recurrentes, esas que parecen curarse pero vuelven a aparecer a las pocas semanas. Conocer si esta bacteria específica está en tu ecosistema es el único camino para romper ese círculo vicioso.
Al ser uno de los motores principales de la Vaginosis Bacteriana, sus síntomas son idénticos a los de un desequilibrio de la flora, lo que hace imposible diagnosticarlo solo por lo que sientes:
La Candida albicans no es una bacteria ni un virus, sino un hongo (levadura). Curiosamente, forma parte de la flora íntima normal de la mayoría de las mujeres y convive en silencio sin causar problemas, mantenido a raya por tu sistema inmunitario y por tus bacterias protectoras (lactobacilos).
Sin embargo, cuando este ecosistema protector se debilita (ya sea por tomar antibióticos, por estrés, bajadas de defensas o cambios hormonales), el hongo aprovecha para multiplicarse rápidamente. Este sobrecrecimiento es lo que conocemos como Candidiasis Vaginal, una de las afecciones más comunes, incómodas y, afortunadamente, más fáciles de curar si se diagnostica correctamente.
Cuando prolifera, inflama severamente las paredes vaginales y la vulva, provocando:
El Haemophilus ducreyi es la bacteria responsable de una Infección de Transmisión Sexual (ITS) conocida como Chancroide o Chancro blando. Se transmite a través del contacto sexual directo piel con piel. Aunque es menos conocida que la clamidia o la gonorrea, es importante tenerla en cuenta porque provoca lesiones en la zona íntima. Estas lesiones no sólo son dolorosas, sino que al ser llagas abiertas, actúan como una puerta de entrada que facilita contraer otras infecciones graves.
A diferencia de otras ITS silenciosas, el chancroide sí suele tener síntomas evidentes:
El Citomegalovirus (CMV) es un virus muy común que pertenece a la misma familia que el virus del herpes. Se transmite a través del contacto directo con fluidos corporales infectados, como la saliva, el semen, los fluidos vaginales, la sangre o la orina (por eso puede transmitirse tanto por vía sexual como por un simple beso o compartiendo cubiertos). Al igual que otros virus de su familia, una vez que entra en tu cuerpo, permanece allí de por vida, generalmente en estado “dormido” e inofensivo. Sin embargo, conocer tu estado es absolutamente crucial si estás planificando un embarazo, ya que contraer el virus por primera vez durante la gestación puede suponer riesgos para el desarrollo del bebé.
La inmensa mayoría de las personas sanas que lo contraen no muestran ningún síntoma. Cuando el virus está activo, las señales suelen confundirse con una gripe fuerte o mononucleosis::
La clamidia es una de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) de origen bacteriano más comunes en todo el mundo, causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Se transmite principalmente a través de relaciones sexuales sin protección (vaginales, anales u orales). A menudo se la conoce como la “infección silenciosa”, ya que en la gran mayoría de los casos no presenta señales evidentes al principio. Esto hace que sea muy fácil transmitirla sin saberlo, convirtiendo el chequeo preventivo en tu mejor herramienta de cuidado.
Cuando los síntomas aparecen (generalmente entre 1 – 3 semanas después del contacto), pueden incluir:
El Streptococcus agalactiae, conocido comúnmente como Estreptococo del Grupo B (EGB), es una bacteria muy común que suele vivir de forma natural en el tracto gastrointestinal o en la vagina de un 20% a 30% de las mujeres sanas. No se considera una Infección de Transmisión Sexual (ITS) típica, ya que su presencia es, en la mayoría de los casos, una simple colonización inofensiva. Sin embargo, conocer tu estado es de vital importancia si estás embarazada o planeas estarlo. Durante el parto vaginal, la bacteria puede transmitirse al recién nacido, lo que podría causarle infecciones graves en sus primeros días de vida. El diagnóstico preventivo es tu mayor acto de cuidado hacia él.
La inmensa mayoría de las mujeres portadoras están completamente sanas y no presentan ningún síntoma a lo largo de su vida. No obstante, en algunas ocasiones, un sobrecrecimiento puede causar:
La gonorrea es una Infección de Transmisión Sexual (ITS) bacteriana muy común, causada por Neisseria gonorrhoeae. Se transmite mediante relaciones sexuales sin protección (vaginales, anales u orales). Aunque a veces causa molestias intensas, muchas personas (especialmente mujeres) no presentan señales evidentes al principio. Además, es muy habitual que se contraiga de forma conjunta con la clamidia, por lo que testear ambas a la vez es el enfoque preventivo más inteligente.
Cuando los síntomas aparecen (generalmente entre 2 -14 días después del contacto), pueden incluir:
El Virus del Herpes Simple (VHS) es una infección viral extremadamente común que se transmite por contacto directo de piel con piel o mucosas. Existen dos tipos principales: el VHS-1 (tradicionalmente asociado al herpes labial, pero que hoy en día causa muchos casos de herpes genital por el sexo oral) y el VHS-2 (principal causante del herpes genital clásico). Una característica clave de este virus es que, una vez contraído, permanece “dormido” en el cuerpo y puede despertar provocando brotes ocasionales. A pesar del estigma que lo rodea, es una infección muy manejable, y conocer exactamente qué tipo de virus tienes es el primer paso para recuperar tu tranquilidad.
Muchas personas son portadoras del virus pero nunca llegan a desarrollar síntomas. Cuando se produce un brote evidente, los signos incluyen:
El Linfogranuloma venéreo (LGV) es una Infección de Transmisión Sexual (ITS) causada por unas cepas invasivas de la bacteria Chlamydia trachomatis (tipos L1, L2 y L3). A diferencia de la clamidia común, que suele quedarse en las mucosas superficiales, el LGV es más agresivo y ataca directamente al sistema linfático (tus ganglios). Se transmite a través del contacto sexual sin protección (vaginal, anal u oral). Identificarlo con exactitud mediante tecnología de laboratorio es vital, ya que requiere un tratamiento diferente y más prolongado que una infección tradicional.
El LGV evoluciona en etapas y sus primeros síntomas pueden ser muy engañosos:
El Mobiluncus es una bacteria anaerobia (que vive sin oxígeno) que a veces se encuentra en cantidades indetectables en la vagina sana. Sin embargo, cuando tus bacterias protectoras (lactobacilos) disminuyen y el pH de tu zona íntima se altera, el Mobiluncus aprovecha para multiplicarse rápidamente. Rara vez actúa en solitario; suele aliarse con otras bacterias como la Gardnerella o el Atopobium para desencadenar una Vaginosis Bacteriana (VB). Identificar si esta bacteria específica forma parte de tu desequilibrio es fundamental para asegurar que el tratamiento que te den realmente limpie todo el ecosistema y no deje patógenos ocultos.
Como el Mobiluncus es uno de los principales motores de la Vaginosis Bacteriana, los síntomas que provoca son los clásicos de esta alteración del microbioma:
El Mycoplasma genitalium es una bacteria de transmisión sexual cada vez más común, pero aún muy desconocida para la mayoría. Se transmite a través de relaciones sexuales sin protección (vaginales, anales u orales). Se comporta de forma muy silenciosa, por lo que muchas personas son portadoras sin saberlo. Su principal peligro es que a menudo se confunde con la clamidia o la gonorrea, convirtiendo un diagnóstico exacto, en tu mejor herramienta de cuidado.
La gran mayoría de las infecciones por Mycoplasma genitalium no presentan síntomas iniciales. Sin embargo, cuando la bacteria genera inflamación en la zona íntima, pueden aparecer los siguientes signos:
El Mycoplasma hominis es una bacteria muy particular. A diferencia de otras infecciones, a menudo forma parte de la flora vaginal natural de muchas mujeres y convive en perfecto equilibrio sin causar ningún daño. Sin embargo, cuando el ecosistema íntimo se altera (ya sea por cambios hormonales, estrés, o por el contacto sexual), esta bacteria puede multiplicarse en exceso. Este sobrecrecimiento es uno de los principales responsables de la Vaginosis Bacteriana, convirtiendo el conocimiento de tu flora en tu mejor herramienta de cuidado.
Cuando se produce un sobrecrecimiento, pueden aparecer los siguientes signos:
La sífilis es una Infección de Transmisión Sexual (ITS) bacteriana causada por el Treponema pallidum. Se transmite a través del contacto directo con una llaga de sífilis durante las relaciones sexuales (vaginales, anales u orales). Sus síntomas pueden confundirse fácilmente con otras afecciones comunes. Si no se trata, la infección se desarrolla en diferentes fases volviéndose cada vez más grave. Dado que las primeras señales a menudo pasan desapercibidas, el análisis de sangre preventivo es tu mejor aliado.
La sífilis evoluciona en etapas, y sus síntomas cambian dependiendo de la fase en la que se encuentre la infección:
La tricomoniasis es una Infección de Transmisión Sexual (ITS) muy común y fácil de curar, causada por el Trichomonas vaginalis. A diferencia de otras infecciones comunes, no está provocada por una bacteria ni por un virus, sino por un parásito microscópico. Se transmite principalmente a través de las relaciones sexuales sin protección. Aunque afecta a ambos sexos, es muchísimo más frecuente que cause síntomas y molestias en las mujeres, mientras que los hombres suelen ser portadores silenciosos que transmiten la infección sin saberlo.
Cuando el parásito prolifera e inflama el ecosistema vaginal, pueden aparecer los siguientes síntomas:
El Ureaplasma (en sus variantes urealyticum y parvum) es una bacteria muy peculiar que a menudo forma parte de la flora natural del tracto urinario y genital. Sin embargo, cuando se produce un desequilibrio y se multiplica en exceso, generalmente tras el contacto sexual sin protección, provoca una infección. Como suele ser una bacteria “oportunista” y silenciosa, la gran mayoría de las personas no saben que la tienen alterada, convirtiendo el chequeo preventivo en tu mejor herramienta de cuidado.
La inmensa mayoría de portadores son asintomáticos. Cuando el sobrecrecimiento bacteriano genera inflamación en la zona, pueden aparecer los siguientes signos:
La Gardnerella vaginalis es una bacteria que forma parte de la flora vaginal natural de la mayoría de las mujeres. En condiciones normales, convive en perfecta armonía gracias a los lactobacilos (las bacterias “buenas” que protegen la zona). El problema surge cuando este ecosistema se desequilibra (por estrés, cambios hormonales, uso de jabones agresivos o el contacto sexual) y la Gardnerella se multiplica sin control. Este sobrecrecimiento es la causa principal de la Vaginosis Bacteriana, la alteración vaginal más común en mujeres en edad reproductiva.
Aproximadamente la mitad de las mujeres con un sobrecrecimiento de Gardnerella no presentan síntomas evidentes. Cuando el desequilibrio altera el pH vaginal, las señales más características son:
El VIH es un virus que ataca y debilita el sistema inmunitario del cuerpo (nuestras defensas naturales). Se transmite principalmente a través de fluidos corporales durante las relaciones sexuales sin protección (vaginales, anales u orales) o por contacto directo con sangre infectada. Es vital diferenciar entre el VIH (el virus) y el SIDA (el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), que es la fase más avanzada de la infección. Hoy en día, detectar el VIH a tiempo evita por completo llegar a desarrollar SIDA. Conocer tu estado no es un motivo de miedo, sino la mejor decisión para tomar el control de tu salud y proteger a quienes te rodean.
Puedes ser portador durante años y sentirte perfectamente sano. Cuando el cuerpo muestra señales, suelen dividirse en dos fases:
La Hepatitis B es una infección viral grave que ataca directamente al hígado. Se transmite mediante el contacto con sangre, semen u otros fluidos corporales de una persona infectada, siendo las relaciones sexuales sin protección una de las vías de contagio más comunes. Una de sus características más peligrosas es su alta capacidad de transmisión (es mucho más contagiosa que el VIH). Aunque muchos adultos logran eliminar el virus de forma natural en unos meses, en otros casos la infección se vuelve crónica. Conocer tu estado a tiempo es vital para proteger tu hígado y evitar transmitir el virus a tus parejas.
La mitad de los adultos infectados no presentan ningún síntoma en la fase inicial. Cuando el virus inflama el hígado, pueden aparecer:
El Virus de la Hepatitis C (VHC) es un patógeno que, al igual que la Hepatitis B, ataca directamente al hígado provocando su inflamación. Se transmite fundamentalmente por contacto directo con sangre infectada. Aunque la transmisión sexual es menos frecuente que en otras ITS, el riesgo existe de forma real si hay presencia de sangre (microlesiones, menstruación o sexo anal). A menudo se vuelve crónica sin dar ninguna señal de alarma durante décadas, deteriorando el hígado lentamente.
Cuando la infección avanza y el hígado empieza a sufrir, pueden aparecer los siguientes signos:
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más común a nivel mundial. Existen más de 100 cepas (tipos) del virus, que se dividen en dos grandes grupos: las de bajo riesgo y las de alto riesgo. Las cepas de alto riesgo son silenciosas pero peligrosas, ya que son la causa principal del cáncer de cuello de útero (cérvix).
Además, es vital entender el papel del hombre en esta infección: la inmensa mayoría de los hombres son portadores asintomáticos. Esto significa que el virus vive en su organismo sin causarles molestias, pero pueden transmitir la enfermedad a sus parejas sin saberlo. Por eso, el diagnóstico temprano en ambos sexos es una responsabilidad compartida.
Cuando el virus se manifiesta, los signos dependen del tipo de cepa: